ICA | Ica. Un calmado Manuel Alcides García Díaz dio cara por segunda vez ante la prensa y volvió a negar los cargos por pedofilia que le imputan y ser el co-responsable del suicidio del adolescente Kevin Ramírez Cabrera (16), ocurrido el 16 de junio último.
El acusado por violación y extorsión negó conocer a la víctima y a Fernando Ferreyra Tipiani, otro de los temibles pedófilos implicados en el sonado caso de abuso sexual, que por estos días evade la justicia.
García Díaz nunca dio una explicación convincente respecto a la sindicación de Ferreyra Tipiani como parte del grupo de pedófilos.
Meses atrás, Ferreyra fue llevado a la comisaría, donde sindicó a García Díaz como uno de sus cómplices del vejamen.
Lejos de brindar una explicación clara, denunció ser víctima de amenazas de muerte y responsabilizó de cualquier atentado contra su vida a Flor Cabrera Jara, madre del occiso, quien quizás indignado por la lenta justicia señalara que haría justicia con sus propias manos.
El presunto pedófilo llegó al extremo de afirmar que existe una campaña mediática contra su persona, dirigido por Arturo Legua Mejía, un padre de familia que formuló denuncia penal contra los dos sujetos por abusar de una de sus menores hijas, pero que la justicia los absolvió de los cargos.
Es decir, que Manuel Alcides García Díaz y Fernando Ferreyra Tipiani anteriormente se han visto implicados en el delito de violación sexual. Y eso, no es pura coincidencia.
afrenta. Jaime Arturo Aparcana Ferreyra y Ángel Omar Tasayco Gogín, abogados del acusado, volvieron a negar todos los cargos que pesan contra García Díaz.
Este último fue el más enfático en señalar que no existía una prueba objetiva de la acusación y que todos eran subjetivas.
Defendió a capa y espada, como era lógico, a su patrocinado, afirmando que no existía una relación con Ferreyra, uno de los más implicados en la atrocidad.
Con el nerviosismo con que defendía lo indefendible, Tasayco Gogín llegó a ofender a la prensa, tildando a los hombres de prensa de "vendidos".
Cierta prensa se sintió tocado y le pidió pruebas que jamás pudo demostrar. Otros prefirieron retirarse porque era injurioso escuchar los agravios. García Díaz dijo que acudirá a todas las citaciones porque no teme nada.