AYACUCHO | ROCIO CAMPOS
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El misterioso crimen que conmocionó a la población ayacuchana en agosto del 2008, donde dos arqueólogos fueron brutalmente asesinados en el sur de Ayacucho, podría llegar a su fin tras la captura del principal sospechoso de la muerte de los jóvenes profesionales.
Pese a que las investigaciones fueron exhaustivas y las exigencias de justicia incansables, hasta el momento no se puede esclarecer lo que ocurrió el trágico 25 de agosto donde los arqueólogos Alcides Gavilán Vargas y Jhony Roca Quispe fueron asesinados cuando realizaban labores de arqueología registrando el camino inca en el proyecto Cápac Ñan iniciado por el Instituto Nacional de Cultura (INC), desde entonces los familiares de las víctimas exigen que las investigaciones se agilicen para que los responsables paguen por el delito.
CAPTURA. Al no encontrar justicia y la inoperancia de la Policía Nacional, fueron los mismos deudos quienes iniciaron una tenaz búsqueda de los principales sospechosos del asesinato es así que lograron identificar y ubicar a Ronaldo Castillejo Ruiz (23) quien fue sindicado por los comuneros de Pomacocha como el principal responsable del asesinato.
El sujeto fue capturado cuando realizaba labores agrícolas tranquilamente en la ciudad de Abancay y posteriormente fue trasladado a nuestra ciudad donde fue internado en el establecimiento penitenciario debido a que cuenta con una orden de captura por el delito de homicidio calificado en agravio de los arqueólogos, por otro lado el segundo sospechoso cuya identidad se mantiene en reserva para efectos de la investigación es intensamente buscado.