PRESIDENTE PREFIRIÓ OLVIDARSE DEL IMPASSE TOMANDO CERVEZA Y COMIENDO PAN CON CHICHARRÓN EN EL CENTRO HISTÓRICO DE LIMA
LIMA | Aunque en un primer momento el gobierno de Chile negó que tenga alguna responsabilidad y su Cancillería afirmó que el caso de espionaje era un asunto interno del Perú que la justicia de nuestro país debía resolver, finalmente la administración de Michelle Bachelet tuvo que dar un paso atrás.
Fue la portavoz de La Moneda, Carolina Tohá, quien ayer anunció oficialmente que el gobierno sureño revisará la información enviada por el Perú sobre las actividades de espionaje que realizó el suboficial FAP Víctor Ariza a favor de Chile.
"Estos antecedentes que Perú entrega al país evidentemente se van a examinar y se van a analizar", manifestó.
No obstante, insistió en que su país no tiene ese tipo de prácticas. "Es muy importante que los gobiernos seamos prudentes ante denuncias de este tipo. Uno no sabe la cantidad de aristas, de temas, la seriedad que haya detrás de estos antecedentes", enfatizó.
Entre tanto, con una sonrisa de oreja a oreja, el presidente Alan García parecía celebrar la noticia en una quinta de Barrios Altos, donde puso en marcha el plan para refaccionar unos 400 solares del Centro Histórico de Lima a través del sistema de núcleos ejecutores.
En el lugar se armó una jarana criolla y el Mandatario se animó a tomarse una cerveza y a comer un bien despachado pan con chicharrón.
Ya con la barriga llena, se puso a tararear las canciones criollas que fueron entonadas durante el evento por una intérprete que lanzó indirectas a Bachelet, haciendo alusión a los vecinos metiches, al son de Contigo Perú y Mal Paso.
"Señora del costado" y "como dice el espía" fueron algunas de las frases añadidas a las canciones que entonaba y cuya improvisación hizo estallar en carcajadas al Mandatario y a su ministra de Vivienda, Nidia Vílchez.
CRITICA IMITACIONES. Y en la misma línea del jefe de Estado, quien en la víspera dejó entrever que Chile envidia al Perú, el canciller José Antonio García Belaunde consideró que hay demasiados gestos del vecino país que así lo demuestran.
"Es evidente que cuando uno empieza a imitar y trata de sacar pisco y pisco sour, y trata de imitar la cocina, yo no sé si envidia es la palabra exacta, pero que hay evidentemente un mirar (hacia) aquí, hacia el prójimo, lo hay", sostuvo.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Mariano Fernández, quiso restarle importancia a esas alusiones con un tono más bien sarcástico. "Somos un poco envidiosos", comentó.
No obstante, Fernández confirmó que ya tiene en su poder la nota de protesta peruana, así como la documentación sobre la red de espionaje, y precisó que se trata de un dossier de unas 300 páginas y no de dos mil, como se había anunciado.
Asimismo, corroboró el anuncio hecho por la vocera del gobierno de Bachelet, pues -según dijo- Chile no tiene "inconveniente en responder consultas cuando se nos hacen a través de los mecanismos diplomáticos que corresponden".
Con respecto a la petición de algunos sectores peruanos sobre suspender el TLC con Chile por el caso del espionaje, remarcó que ello perjudicaría más al Perú que a su propio país.
"Objetivamente hablando, el Perú está vendiendo más a Chile de lo que Chile vende al Perú, de tal manera que si van a cesar las reglas de libre comercio, habrá naturalmente una disminución de la actividad económica (...) Es una decisión que le corresponderá al Perú, con las consecuencias económicas que eso tendrá para ellos", puntualizó.
Sin embargo, descartó que por el momento el impasse vaya a dañar el comercio entre ambos países.
En ese contexto, el director de Relaciones Económicas Internacionales de la cancillería chilena, Carlos Furche, hizo hincapié en que el Perú sería el principal damnificado en caso el TLC con Chile sea declarado inconstitucional y, por lo tanto, inaplicable por el Tribunal Constitucional.
"Desde el punto de vista comercial, Chile es más importante para el Perú. Y desde el punto de vista de las inversiones, no hay ninguna duda (que el Perú perdería), porque hay US$7,000 millones chilenos allí", precisó.