LIMA | El pasado miércoles, en medio de un fuerte llanto, Eva Bracamonte y Liliana Castro reiteraron su inocencia y suplicaron por su libertad. Sin embargo, ayer la Segunda Sala Penal con Reos en Cárcel ratificó la resolución judicial que les abrió instrucción con mandato de detención como presuntas responsables del asesinato de la empresaria Myriam Fefer.
En otras palabras, ellas deberán seguir recluidas en el Penal de Mujeres de Chorrillos mientras dure el proceso judicial en su contra por el sonado crimen perpetrado en agosto del 2006.
Como se sabe, el pasado 8 de setiembre el 17º Juzgado Penal de Lima, que despacha el doctor Alfonso Payano Barona, abrió instrucción con orden de detención contra las citadas jóvenes. En su resolución señalaba que "existían suficientes elementos de prueba que vinculan a las procesadas con los delitos que se les imputa". Es más, refería que ambas tuvieron conductas que perturbaron la actividad probatoria.
Ante esta disposición judicial, Julio Rodríguez, abogado de Eva y Liliana, solicitó que se les revoque la orden de detención por comparecencia. Fue así que el último miércoles cada una presentó su alegato, y posteriormente lo hizo el letrado.
Esto ocurrió en el penal de Chorrillos durante una audiencia que fue presidida por el juez superior Gerardo Alberca Pozo e integrada por los doctores Walter Peña Bernaola y María Ynoñán de Timarchi.
SUFICIENTES PRUEBAS. Finalmente, ayer la Segunda Sala Penal con Reos en Cárcel emitió su fallo. En su resolución señala que "persisten suficientes elementos de prueba que vinculan a las procesadas con los delitos que se les imputa", por lo que deberán continuar en reclusión.
Refiere además que la orden de detención responde a que -de la evaluación de los elementos de prueba proporcionados por el Ministerio Público- de manera conjunta concurren los tres requisitos exigidos en el artículo 135° del Código Procesal Penal: pruebas suficientes, la pena probable supera el año de prisión y peligro procesal.