LIMA | Tras los graves daños que dejaron las lluvias en la región del Cusco, los pobladores de las 13 provincias afectadas piden ayuda, pero sin el "aprovechamiento político" que han observado por parte de algunas autoridades sureñas, señaló el alcalde de Anta, Wilber Rojas.
"No es posible que algunos políticos se aprovechen de la desgracia que viven los cusqueños para hacer su campaña electoral.
Por esto, necesitamos que el gobierno regional coordine conjuntamente con los comités de Defensa Civil para organizar una ayuda articulada y eficaz", manifestó.
Citó como ejemplo, al funcionario regional Miguel Baca, quien entregó víveres, medicina y otros enseres en la Plaza de Armas del Cusco sin una previa coordinación con las autoridades distritales.
Por su parte, el ministro de Comercio Exterior, Martín Pérez, señaló que en el pueblo de Machu Picchu encontró al ex alcalde de esta localidad, Óscar Valencia Aucca, generando enfrentamientos entre las autoridades y la población.
"Estaba haciendo politiquería en lugar de trabajar para aliviar la emergencia que vive la gente", expresó.
SE REABRE TURISMO. Debido a que no hay acceso a la ciudadela de Machu Picchu, por el colapso de la vía férrea debido a las fuertes precipitaciones, se promoverán otros atractivos turísticos como Sacsayhuamán, Písac y Moray, informó el titular del sector.
"Vamos a empezar una fuerte campaña para promocionar el Cusco como un destino seguro y comunicado", anunció.
Con respecto a las 500 personas que todavía permanecen varadas en Aguas Calientes, señaló que ayer se iban a reanudar los vuelos, pues el sábado último no se pudo hacer ninguno debido al mal tiempo y a las fallas técnicas de un helicóptero.
"Por eso se evacuaron a pocas personas", señaló.
De otro lado, ayer no se pudo implementar el puente aéreo entre la ciudad de Abancay y el Cusco, pues el helicóptero del Ejército Peruano que inicialmente fue destinado para esta ruta también sufrió un desperfecto mecánico.