LIMA | Todo empezó con el otrora candidato presidencial Barack Obama. El ahora mandatario estadounidense fue el postulante a una elección popular que revolucionó el uso de las nuevas tecnologías de la información.
Su arma principal fue el Facebook, la red social con más usuarios a nivel mundial, la misma que le permitió agrupar a más de un millón y medio de personas que se dedicaban a compartir opiniones, vivencias y fotos del candidato.
Aquí en el Perú, nuestros políticos parecen haber tomado nota de ello, pero aún no aprenden bien la lección. Mientras en la campaña del 2006 los principales candidatos con las justas empleaban la red para colgar páginas web partidarias que resultaban monótonas, desactualizadas y poco difundidas, hoy la nueva contienda electoral puede tener como terreno de lucha las redes sociales.
Los candidatos favoritos en las encuestas ya están en Facebook, aunque en su mayoría tienen poca fortuna.
El burgomaestre Luis Castañeda Lossio no suele comunicarse con frecuencia en vivo y en directo, menos en el Face. Pero sí está registrado. Tiene un grupo con 18 simpatizantes que, al parecer, es administrado por terceros. En el perfil, la información es tan escasa como las palabras del alcalde y, para colmo, tiene una sola foto.
La otra cara de la moneda es la de su contendora política Keiko Fujimori, quien no desperdicia ninguna de las herramientas que ofrece internet. En su página de Facebook tiene 5,212 "amigos" y suele publicar con regularidad fotos personales, como las del reciente nacimiento de su hija Kaori.
Sin embargo, la hija del ex presidente Alberto Fujimori también tiene un antigrupo denominado "No a Keiko", que desde el 21 de julio pasado ha logrado reunir a 11,964 seguidores.
Otro que tiene Facebook pero no lo aprovecha en absoluto es Alejandro Toledo. El chakano cuenta con 2,879 amigos en esta red social, aunque confunde el Facebook con un medio de prensa tradicional. Las pocas fotos que tiene en su perfil han sido colgadas por sus contactos.
La esbelta pepecista Lourdes Flores Nano hace el esfuerzo por usar el Face como se debe, aunque no siempre logra sacarle el jugo a esta herramienta. Tiene 2,934 amigos y 272 fotos, de las cuales no todas son de actividades proselitistas sino también de índole personal. En una de ellas aparece una Lourdes adolescente junto a sus compañeras de colegio.
Su última actualización es del 24 de octubre, desde el exterior: "Un saludo a todos desde México. Estoy participando en el 'Seminario sobre Derechos Civiles y Políticos' que organizan el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, IDEA Internacional y la Secretaría de Relaciones Exteriores".
Lo que hace Ollanta Humala es otro ejemplo de lo que no se debe hacer en el Face. No escribe ni media línea a sus 237 seguidores y utiliza su perfil sólo como medio para difundir sus actividades proselitistas. Un punto a favor es que cuelga las diferentes entrevistas que le hacen.
El nacionalista también tiene un grupo "anti Ollanta Humala", que resulta bastante más popular que el suyo, con 847 seguidores, sin mencionar el movimiento "Nosotros no deseamos a Ollanta Humala como presidente en el 2011", que registra a 12,170 miembros. Curiosamente, este último es el grupo vinculado a un político nacional con más éxito en el Face.
Pedro Pablo Kuczynski no se queda atrás. El gringo tiene 2,559 seguidores, 26 fotos, algunos videos y enlaza de cuando en cuando noticias. Sin embargo, como la mayoría, aún parece pensar que las redes sociales son una oficina de prensa.
IMPORTANCIA. Para Alfonso Baella Herrera, autor del libro Yo Quiero Ser Presidente, obra que analiza la estrategia electrónica de Barack Obama y cómo usar internet para ganar una elección, las redes sociales se convertirán en "el medio de comunicación más importante".
"De lo que estamos hablando es de una influencia con perspectiva global y de una comunicación veloz. Las redes sociales pueden llegar a lugares muy alejados de la capital a un clic de esfuerzo. Los políticos, y sobre todo los tradicionales, están en la luna y no entienden la perspectiva y la potencia de una red social. Piensan que es un juego, que lo usan los universitarios para mandarse fotos", seña-
ló a Correo.
Los políticos, dice, desperdician las posibilidades de esta herramienta contando que se fueron de viaje, que ya inscribieron su partido o que les han dado un premio, "pero a una persona de 18 años le importa un rábano qué cosa hace el político".
"En cambio si usted dice en el Face: 'Estoy en Huancayo y necesito ayuda para convertir a Huancayo en la primera ciudad del Perú en exportar por producto', eso plantea un desafío, y entonces se inicia esa magia de la interacción y la red se convierte en inteligente. Aquí muchos políticos están acostumbrados a que el mensaje sea a la antigua: Yo digo y tú escuchas".
NIVEL. Juan Carlos Llanos, consultor de comunicación online de Llorente & Cuenca, se muestra cauteloso frente a la posibilidad de que las redes sociales logren jugar un rol tan decisivo como en las últimas elecciones generales de Estados Unidos.
"Un factor que resulta determinante es que aún no tenemos el mismo nivel de penetración de internet comparado con países como EE.UU.; y, segundo, las propuestas de los políticos nacionales en internet son aún incipientes", afirma.
Llanos advierte que no todo es Facebook, pues considera que la implementación de activos online estratégicamente diseñados, y que cuenten con las últimas tendencias de comunicación en la red, son esenciales.
"Ya sea una web, un blog, un canal en YouTube, una cuenta en Twitter u otros canales, todo dependerá de cómo el candidato planifique su campaña online y qué resultados se plantee a corto, mediano y largo plazo", añade.
Algo queda claro: a nuestros políticos les cuesta mucho el uso de las nuevas tecnologías. Pero eso sí: el que logre entender que la campaña electoral ya no se limita sólo a las plazas, los canales de televisión o los diarios, sino también a la red de redes, tendrá una ventaja casi insuperable sobre sus contendores.
Tips para políticos
1. Generar un desafío a sus seguidores (solicitar propuestas, opiniones, generar debate), de tal manera que se genere la interacción.
2. Publicar mensajes bien estructurados.
3. Remitir a tus seguidores a una página web partidaria, pero no usar el Face como medio de prensa político.