TACNA | Además de permitir la difusión de la historia de la ciudad, para la presidenta de la Asociación de ex Plebiscitarios de Tacna y Arica, Elena Flores Quea, la declaratoria de la Procesión de la Bandera como patrimonio cultural de la nación por parte del Instituto Nacional de Cultura (INC) debe permitir poner a Tacna en la agenda de las autoridades del gobierno central, a fin de que todos sus requerimientos sean atendidos.
Correo: ¿Respalda la nominación de la Procesión de la Bandera como patrimonio cultural?
Elena Flores Quea: Si la finalidad de esto es que se difunda la historia de Tacna, estoy completamente de acuerdo, porque sería importante dar a conocer a todos los peruanos qué es lo que vivieron los tacneños durante la época del cautiverio, el patriotismo y el amor que demostraron al no renunciar a la tierra que los vio nacer.
Correo: ¿Qué representa la Procesión de la Bandera?
EFQ: Es un acto sagrado que demuestra un profundo sentimiento patriótico. Representa la libertad de un pueblo, el sufrimiento y la lucha, entre otras emociones que los tacneños llevan en el alma y que sacan a relucir cada 28 de agosto.
Correo: ¿La nominación del INC puede contribuir a que Tacna reciba más atención del Gobierno?
EFQ: Eso es lo que se espera, porque durante 50 años de cautiverio, más los 80 años de reincorporación al Perú, Tacna no ha recibido nada del gobierno central, sigue postergada.
Correo: ¿Qué obras demanda a las autoridades?
EFQ: Tacna está ubicada en una zona estratégica y requiere con urgencia que se mejoren y construyan carreteras como la vía a La Paz, para que se fomente un mayor flujo comercial y económico. También es necesario un nuevo hospital, porque seguimos con las obras que dejó el gobierno de Odría y si no fuera por eso, Tacna no tendría nada. Ya es hora de que se le dé a nuestra tierra la importancia que se merece.